El astrónomo y Premio Nacional de Ciencias Exactas 1999 compartió un Café Científico con estudiantes de nueve establecimientos de La Araucanía, seleccionados entre cerca de 400 participantes de la tercera versión de la competencia. El encuentro puso en el centro la curiosidad científica y el papel de la educación pública en la formación de nuevas generaciones.
Cincuenta y cuatro estudiantes de La Araucanía tuvieron la oportunidad de conversar con el astrónomo chileno José Maza Sancho, Premio Nacional de Ciencias Exactas 1999, en un Café Científico organizado en el marco de las III Olimpiadas de Ciencias 2026 del Liceo Pablo Neruda de Temuco. Las y los jóvenes llegaron a la etapa final de una competencia que convocó a cerca de 400 estudiantes de distintos establecimientos educacionales de la región.
La actividad reunió a participantes desde 7.º básico hasta 4.º medio, quienes avanzaron a la fase final tras destacar en pruebas teóricas y experimentales de Física, Química y Biología. Más que una instancia de reconocimiento, el encuentro buscó acercar la experiencia científica a estudiantes que han manifestado interés por explorar distintas áreas del conocimiento.
La conversación fue moderada por Juan Carlos Ramírez, académico e investigador de la Universidad de La Frontera (UFRO), y permitió que las y los estudiantes plantearan preguntas sobre el universo, la astronomía y la trayectoria del científico. Provenientes de Temuco, Victoria, Lautaro, Cunco y Pocoyán, localidad de la comuna de Toltén, los participantes compartieron un espacio de diálogo directo con una figura reconocida de la divulgación científica nacional.
La presencia de Maza dio al encuentro una dimensión que trasciende la competencia escolar: la posibilidad de acercar referentes científicos a jóvenes de distintos territorios y mostrar que la ciencia también se construye a partir de preguntas, curiosidad y oportunidades de aprendizaje.
Con una trayectoria vinculada a la investigación, la docencia y la divulgación, el astrónomo ha dedicado parte importante de su labor a comunicar el conocimiento científico a públicos diversos. Durante la jornada, su mensaje también apuntó a una cuestión de alcance nacional: la importancia de la educación como condición para el desarrollo del país.
«Chile necesita poner en primer lugar a la educación. Sin educación, no tenemos futuro», afirmó.
La frase sintetizó uno de los temas centrales del encuentro y planteó un desafío que va más allá de una actividad puntual: generar condiciones para que el interés por la ciencia pueda desarrollarse de manera sostenida en las comunidades educativas.
Una experiencia que despierta preguntas y vocaciones.
Para Renata Rivas, estudiante del Liceo Jorge Alessandri Rodríguez de Victoria, la posibilidad de compartir con el astrónomo tuvo un significado especial.
“Fue increíble y emocionante, porque es una oportunidad que no se presenta todos los días. Me siento muy privilegiada de haber participado en estas Olimpiadas de Ciencias y de poder compartir todas las oportunidades a las que nos invitaron”, expresó.
Su testimonio refleja el valor que estas experiencias pueden tener para estudiantes que, además de poner a prueba sus conocimientos, acceden a espacios de intercambio con investigadores y divulgadores. Sin embargo, el desafío educativo consiste en que este tipo de oportunidades no se limite a encuentros excepcionales, sino que encuentre continuidad en la formación científica escolar.
Carola Estefanía, profesora de Física del Liceo Pablo Neruda y representante del comité docente organizador, destacó la respuesta de las y los estudiantes y el entusiasmo que generó la iniciativa.
“Lo más importante es ver cómo este tipo de experiencias motivan a las y los estudiantes. Basta con mirar sus caras para darse cuenta de la emoción, el interés y las ganas de aprender que despiertan estos encuentros; es por ello que como docentes de Ciencias estamos orgullosos de haber llevado a cabo esta iniciativa”, señaló.
La valoración de los docentes pone de relieve la importancia de generar instancias que complementen el trabajo en el aula. No obstante, el alcance de estas iniciativas también depende de su continuidad, de la disponibilidad de recursos educativos y de las posibilidades reales de que estudiantes de distintos establecimientos accedan a experiencias similares.
El conocimiento como herencia y responsabilidad.
Uno de los momentos de la jornada fue la entrega de un tokikura al doctor José Maza por parte del Liceo Pablo Neruda. Se trata de un objeto lítico tallado y pulido de la cultura mapuche, cuyo significado, de acuerdo con la interpretación expresada durante la ceremonia, se vinculó al liderazgo, la sabiduría y el respeto.
El reconocimiento destacó la trayectoria del astrónomo y su contribución a la divulgación científica. La entrega estuvo acompañada de un mensaje que relacionó su trabajo con el concepto de kimün, palabra en mapuzugun asociada al conocimiento.
«Doctor Maza, usted ha guiado a generaciones con conocimiento y generosidad. En mapuzugun, el conocimiento se llama kimün, y se cuida y se comparte entre generaciones, tal como usted lo hace», expresó la comunidad educativa.
El gesto estableció un vínculo entre la divulgación científica y la valoración de los saberes transmitidos entre generaciones. En una región donde conviven distintas tradiciones culturales y formas de comprender el mundo, esa relación también abre una oportunidad para fortalecer el diálogo entre el conocimiento científico y los saberes de los pueblos originarios, desde el respeto por sus contextos y significados.
Nueve establecimientos unidos por la ciencia.
Las III Olimpiadas de Ciencias convocaron a estudiantes y docentes de nueve establecimientos de la región: Escuela Andrés Bello, Escuela Bilingüe Millaray, Escuela Los Cachorros, Escuela Municipal Artística Armando Dufey, Escuela Pública El Sembrador de Pocoyán, Liceo Bicentenario Temuco, Liceo Jorge Alessandri Rodríguez, Liceo Municipal Atenea y Liceo Pablo Neruda.
La iniciativa contó con la participación del Departamento de Administración de Educación Municipal (DAEM) y la Municipalidad de Temuco, en el marco de un trabajo colaborativo orientado a fortalecer las oportunidades de aprendizaje y divulgación científica en las comunidades educativas.
La convocatoria, que reunió a cerca de 400 estudiantes y culminó con 54 finalistas, muestra el interés que puede movilizar una competencia científica entre establecimientos de distintos puntos de La Araucanía. Para dimensionar su impacto a largo plazo, sin embargo, sería necesario conocer también la continuidad de estas experiencias, su incidencia en las trayectorias educativas y las oportunidades que generan para el desarrollo de vocaciones científicas.
Con las Olimpiadas y el Café Científico, el Liceo Pablo Neruda busca fortalecer la formación científica y ampliar el acceso de sus estudiantes a experiencias de aprendizaje más allá del aula. El desafío es convertir ese impulso en oportunidades permanentes: una educación pública que no solo despierte preguntas, sino que también entregue herramientas, recursos y espacios para que las nuevas generaciones puedan buscar respuestas y participar activamente en la construcción del conocimiento.
Diario Noticias Comunitarias
Información, participación y compromiso con nuestras comunidades.
&//Fcc
Para cualquier comunicación, entrega de antecedentes de forma privada o denuncia,
a través del teléfono +56 9 9841 47462, WhatsApp +56 9 6419 5500, o al correo contacto@noticiascomunitarias.cl
"Para pensar, comentar y compartir"
