Sergio Zapata Camus, exjuez de Policía Local de Villarrica, recibió una pena de 5 años y 1 día de presidio efectivo. La ejecución de la condena permanece pendiente de la resolución del máximo tribunal sobre el recurso presentado por su defensa.
A casi cuatro meses de que la Corte Suprema revisara el recurso de nulidad presentado por la defensa de Sergio Zapata Camus, exjuez de Policía Local de Villarrica condenado por la violación reiterada de su nieto cuando este era menor de edad, la sentencia que impuso una pena de 5 años y 1 día de presidio efectivo aún no puede ejecutarse en los términos establecidos por el tribunal oral mientras permanezca pendiente la resolución del máximo tribunal.
El caso fue resuelto en primera instancia por el Tribunal Oral en lo Penal de Villarrica, que condenó a Zapata por el delito de violación reiterada de menor de 14 años. De acuerdo con el Ministerio Público, la pena impuesta corresponde a 5 años y 1 día de presidio mayor en su grado mínimo, de cumplimiento efectivo.
La situación procesal fue confirmada por el fiscal Ítalo Ortega, quien explicó que actualmente el Ministerio Público se encuentra a la espera de lo que determine la Corte Suprema respecto del recurso presentado por la defensa.
“Esta persona durante el mes de abril de este año fue condenada por el Tribunal Oral en lo Penal de Temuco (Villarrica), por el delito de violación reiterada a menor de 14 años, imponiéndosele una pena de 5 años y 1 día de presidio mayor en su grado mínimo, lo que debe cumplir de manera efectiva, encontrándonos actualmente a la espera de lo que resuelva la Excelentísima Corte Suprema, con relación al recurso de nulidad presentado por la defensa”, señaló Ortega.
Una condena que aún no está firme.
El punto central del caso está ahora en manos de la Corte Suprema. Mientras no exista una resolución sobre el recurso de nulidad, la condena permanece sujeta al resultado de esa impugnación.
La defensa busca que el máximo tribunal acoja el recurso presentado contra el juicio oral. Si este fuera rechazado, la sentencia condenatoria quedaría en condiciones de ejecutarse conforme a lo resuelto por el tribunal oral. Si, en cambio, la Corte Suprema acogiera la nulidad en los términos solicitados por la defensa, podría ordenarse la realización de un nuevo juicio, dependiendo de los fundamentos y alcances de la resolución.
La espera adquiere especial relevancia debido a que Zapata se encuentra actualmente sometido a arresto domiciliario total, según los antecedentes del caso.
Esta medida cautelar fue adoptada durante la tramitación de la causa y, hasta ahora, no se ha informado públicamente en los antecedentes entregados para esta nota si fue objeto de alguna impugnación posterior o cuáles fueron específicamente sus fundamentos.
El tiempo de espera y la situación de la víctima.
Mientras la Corte Suprema no resuelva el recurso, Zapata continúa privado de libertad en su domicilio y no ha ingresado a un recinto penitenciario para cumplir la pena impuesta por el tribunal oral.
La situación también abre una dimensión particularmente sensible para la víctima: pese a existir una condena de primera instancia, el proceso judicial todavía no alcanza su desenlace definitivo.
El transcurso del tiempo entre la revisión del recurso y su resolución adquiere así relevancia no solo desde la perspectiva de la ejecución de la pena, sino también respecto de la certeza jurídica que requieren todas las partes de un proceso penal.
En materia de delitos sexuales contra menores, esa espera tiene además una dimensión humana que excede los plazos procesales: la víctima debe continuar enfrentando las consecuencias de los hechos denunciados mientras la condena que reconoció judicialmente la responsabilidad penal de su abuelo permanece pendiente de revisión.
La decisión que falta.
La Corte Suprema tiene ahora la última palabra sobre el recurso de nulidad. Hasta que exista una resolución, Sergio Zapata Camus mantiene la calidad de condenado en primera instancia, pero su sentencia no se encuentra firme.
El escenario tiene dos posibles desenlaces principales: que el máximo tribunal rechace el recurso y la condena continúe su tramitación hacia el cumplimiento efectivo dispuesto por el tribunal oral, o que lo acoja y determine las consecuencias procesales correspondientes, incluida eventualmente la realización de un nuevo juicio.
Por ahora, el dato concreto es uno: han transcurrido casi cuatro meses desde que la Corte Suprema conoció el recurso y la resolución aún está pendiente.
La espera mantiene en suspenso la ejecución de una condena de 5 años y 1 día dictada contra un exjuez por un delito sexual cometido contra su propio nieto cuando era menor de edad. La decisión del máximo tribunal será la que determine si esa condena queda definitivamente establecida o si el proceso deberá abrir una nueva etapa judicial.
&-Fcc
Para cualquier comunicación, entrega de antecedentes de forma privada o denuncia,
a través del teléfono +56 9 9841 47462, WhatsApp +56 9 6419 5500, o al correo contacto@noticiascomunitarias.cl
"Para pensar, comentar y compartir"
