Los países miembros del acuerdo de integración económica decidieron iniciar formalmente la evaluación técnica de las solicitudes de Chile, Bangladesh, Hong Kong China y Sri Lanka. Para Santiago, el proceso abre una nueva vía de inserción comercial en Asia y Oceanía, una región que ya concentra una parte relevante del intercambio exterior del país.
Chile dio un nuevo paso en su proceso para incorporarse al Acuerdo de Asociación Económica Integral Regional (RCEP, por sus siglas en inglés), luego de que los países miembros acordaran crear un Grupo de Trabajo ad hoc encargado de analizar las solicitudes de adhesión de Chile, Bangladesh, Hong Kong China y Sri Lanka.
La decisión fue adoptada durante la V Reunión de Ministros del RCEP, realizada en Manila, Filipinas, y permite que la candidatura chilena entre en una nueva fase: la evaluación técnica de los requisitos, compromisos y estándares establecidos por el acuerdo.
El avance se produce después de que Chile presentara formalmente su solicitud de adhesión en 2024. Sin embargo, la creación del grupo de trabajo no implica que el país haya sido aceptado como nuevo miembro. El siguiente paso será la conformación de un subgrupo específico para Chile, donde comenzarán las discusiones técnicas destinadas a determinar el grado de cumplimiento de las condiciones exigidas por el bloque.
Una apuesta por profundizar la presencia en Asia.
Para el Gobierno, la eventual incorporación al RCEP permitiría profundizar la inserción económica de Chile en Asia y Oceanía, ampliar sus vínculos comerciales y fortalecer la relación con la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN).
“Para Chile, una eventual adhesión al RCEP representa una oportunidad para profundizar su inserción económica en Asia y Oceanía, fortalecer sus vínculos comerciales y económicos con algunas de las economías más dinámicas del mundo y avanzar hacia un relacionamiento más estrecho con ASEAN como bloque”, señaló la subsecretaria de Relaciones Económicas Internacionales, Paula Estévez.
La autoridad agregó que el acuerdo permitiría a Chile incorporarse a un espacio de integración económica de relevancia estratégica y contribuiría a la política de diversificación de destinos para las exportaciones nacionales.
La eventual adhesión también debe analizarse considerando que Chile ya mantiene una intensa relación comercial con varias de las economías que integran el RCEP. Por ello, uno de los elementos centrales del proceso será determinar qué beneficios adicionales podría generar una incorporación formal al acuerdo y cuáles serían los compromisos que Chile debería asumir.
Un mercado de más de 2.300 millones de personas.
El RCEP fue firmado el 15 de noviembre de 2020 por los diez países miembros de ASEAN —Brunéi, Camboya, Indonesia, Laos, Malasia, Myanmar, Filipinas, Singapur, Tailandia y Vietnam— junto con Australia, China, Corea del Sur, Japón y Nueva Zelanda.
Con más de 2.300 millones de habitantes, el bloque representa aproximadamente un tercio de la población mundial y constituye uno de los principales espacios de integración económica y comercial del planeta.
Durante 2025, las economías que integran el RCEP exportaron al mundo US$7.292 miles de millones. Entre sus principales productos de exportación se encuentran los circuitos integrados y microestructuras electrónicas, automóviles de pasajeros, teléfonos, maquinaria para procesamiento de datos, aceites de petróleo y oro.
El tamaño del bloque explica parte del interés chileno en avanzar hacia una eventual incorporación. Pero la magnitud del mercado también supone un desafío: la adhesión implicará un proceso de negociación y evaluación técnica cuyos alcances todavía deben definirse.
Un intercambio comercial que ya supera los US$90 mil millones.
La relación comercial entre Chile y las economías del RCEP ya tiene una dimensión considerable.
Durante 2025, el intercambio comercial entre ambas partes alcanzó los US$90.940 millones, con un crecimiento anual promedio de 8% entre 2020 y 2025.
Las exportaciones chilenas hacia los países del bloque llegaron a US$56.594 millones en 2025, mientras que las importaciones sumaron US$34.346 millones.
Entre los principales productos exportados por Chile estuvieron los minerales de cobre, cátodos de cobre, cerezas, carbonatos de litio, minerales de molibdeno y pasta química de madera.
Desde el RCEP, en tanto, Chile importó principalmente teléfonos inteligentes, automóviles de pasajeros, acumuladores eléctricos, generadores fotovoltaicos y camionetas destinadas al transporte de mercancías.
Estas cifras muestran que la relación comercial ya es significativa antes de una eventual incorporación al acuerdo. La discusión que se abre ahora, por tanto, no parte desde cero: el desafío será establecer qué nuevas condiciones de acceso, reglas comerciales u oportunidades de integración podría aportar la adhesión y qué compromisos adicionales deberá asumir Chile.
La creación del grupo de trabajo marca el inicio de esa evaluación. Por ahora, el país ha conseguido avanzar a la siguiente etapa del proceso, pero la eventual incorporación al RCEP todavía depende del resultado de las discusiones técnicas y de las condiciones que se acuerden durante el proceso de adhesión.
&-Fcc
Para cualquier comunicación, entrega de antecedentes de forma privada o denuncia,
a través del teléfono +56 9 9841 47462, WhatsApp +56 9 6419 5500, o al correo contacto@noticiascomunitarias.cl
"Para pensar, comentar y compartir"
