UF HOY: cargando... UTM: cargando... DÓLAR HOY: cargando... EL TIEMPO MÁX: N/D TEMUCO MÍN: N/D 🌤️ CALIDAD DEL AIRE: cargando...

Desde hoy se definirá la conducción de las facultades de la Universidad de La Frontera para los próximos tres años. En la Facultad de Educación, Ciencias Sociales y Humanidades, tres candidatos disputan el decanato en medio de cuestionamientos sobre transparencia, participación y gestión universitaria.

Cuando funcionarios y académicos de la Universidad de La Frontera comenzaron a denunciar públicamente, a través de Araucanía Diario, situaciones que cuestionaban la gestión interna de la casa de estudios durante la administración del entonces rector Eduardo Hebel, la institución inició investigaciones y sumarios administrativos.

Posteriormente, algunos de los funcionarios afectados por medidas adoptadas en ese período también denunciaron filtraciones de información y cuestionaron procedimientos internos. Incluso, una periodista y funcionaria de la universidad fue sindicada, sin que públicamente se conocieran antecedentes que acreditaran esa acusación, como supuesta fuente de este medio y se intentó desvincularla.

El proceso terminó en un escenario institucional complejo que culminó con la renuncia de Eduardo Hebel. La propia Universidad de La Frontera reconoció posteriormente que su salida, ocurrida en diciembre de 2024, se produjo en el contexto de una crisis de gobernanza y deterioro económico de la institución.

La salida del rector también estuvo acompañada por la partida de asesores de su administración. Algunos de esos procesos terminaron en acuerdos o avenimientos judiciales, cuyos detalles no siempre fueron conocidos públicamente.

Es en ese contexto que la universidad llega ahora a un nuevo proceso electoral interno.

Los cuestionamientos por los viajes de Luis Nitrihual.

Meses después, cuando académicos de la UFRO cuestionaron, a través de Araucanía Diario, los gastos asociados a viajes del entonces decano y actual candidato a la reelección, Luis Nitrihual, a Colombia, el conflicto volvió a instalarse.

Los cuestionamientos apuntaban al costo de los viajes y al momento en que estos se realizaron, en medio de las dificultades financieras que atravesaba la universidad.

Nitrihual respondió públicamente a las críticas y calificó de “falaz” la información publicada respecto del monto atribuido al viaje.

El actual candidato también informó a los consejeros universitarios que había solicitado a los equipos jurídicos de la Universidad y a Contraloría analizar distintas acciones frente a lo que calificó como ataques contra académicos.

He solicitado dos acciones a nuestro equipo jurídico de la Universidad y Contraloría: 1. Estudiar un recurso de protección en favor de todas y todos los académicos en virtud del ataque constante que estamos recibiendo. El derecho a la libertad de expresión debe ser compatible con el derecho a la honra”, señaló Nitrihual en aquella oportunidad.

El episodio dejó nuevamente instalada una discusión que ha acompañado a la UFRO durante los últimos años: hasta dónde debe llegar la institución para investigar las filtraciones y proteger la honra de sus autoridades y funcionarios, y hasta dónde debe garantizar el derecho de la comunidad universitaria y de los medios a cuestionar la gestión de recursos públicos.

Una elección marcada por el reclamo de mayor transparencia.

Ahora los académicos tienen la posibilidad de pronunciarse en las urnas.

Este 23 y 24 de septiembre se desarrollará la elección de decano o decana de la Facultad de Educación, Ciencias Sociales y Humanidades para el período 2026-2029.

Tres candidatos compiten por el cargo: el actual decano, Luis Nitrihual, y los académicos Cecilia Mayorga y Carlos del Valle.

Mayorga, quien tuvo cercanía política y académica con Nitrihual, plantea ahora una conducción diferente y pone el énfasis en la construcción de un liderazgo transversal.

Nuestra Facultad necesita un liderazgo transversal, capaz de dialogar con todas y todos, en el que las capacidades y los talentos sean reconocidos más allá de nuestras legítimas diferencias”, señala en sus bases programáticas.

Del Valle, quien ya tiene experiencia como decano de la facultad y cuya trayectoria en la UFRO comenzó como estudiante de pregrado, también plantea una transformación en la forma de conducir la unidad.

Uno de los conceptos centrales de su propuesta es precisamente la recuperación de una comunidad académica participativa y democrática.

La crisis de la UFRO.

La elección no ocurre en el vacío.

La Universidad de La Frontera viene de atravesar una crisis institucional que la propia casa de estudios vinculó con problemas de gobernanza y deterioro económico, antecedentes que terminaron marcando la salida del rector Eduardo Hebel a fines de 2024.

Ese episodio dejó preguntas sobre la forma en que se toman decisiones, el acceso de la comunidad universitaria a la información y los mecanismos de control interno.

Por eso, conceptos como transparencia, participación, inclusión y rendición de cuentas adquieren una importancia especial en esta elección.

Del Valle lo plantea expresamente en su programa:

Nuestro principal desafío es volver a construir una comunidad de facultad democrática, participativa y capaz de recuperar su relevancia pública y social, especialmente en un escenario institucional y nacional complejo”.

La discusión, entonces, no se limita a quién ocupará el decanato.

También involucra una cuestión más profunda: cómo se toman las decisiones dentro de una universidad estatal y cuánto participan en ellas quienes forman parte de la comunidad académica.

Un decano ausente del debate.

Y fue precisamente en una instancia destinada a contrastar esas propuestas donde se produjo uno de los episodios más comentados de esta elección.

Los tres candidatos habían sido convocados a un debate en el que los académicos podían escuchar directamente sus planteamientos, contrastar sus programas y preguntarles por la gestión de la facultad.

Pero Luis Nitrihual no asistió.

Sí participaron Cecilia Mayorga y Carlos del Valle, quienes expusieron sus propuestas y respondieron a las materias planteadas durante el encuentro.

La ausencia del actual decano no permite, por sí sola, establecer las razones por las cuales decidió no participar. Pero sí constituye un hecho políticamente relevante en una elección donde precisamente se discuten participación, transparencia y rendición de cuentas.

Porque si un candidato busca continuar otros tres años al frente de una facultad, un debate público ofrece una oportunidad evidente para explicar qué hizo, qué quedó pendiente y qué pretende hacer en un nuevo período.

Nitrihual, en cambio, optó por no concurrir.

La propuesta de Nitrihual.

A pesar de no participar en el debate, el actual decano presentó su propuesta programática para la elección.

En ella reconoce que existen tareas pendientes y plantea que su administración ha aprendido de las dificultades enfrentadas.

Hemos aprendido de las dificultades, de aquello que pudo hacerse de otro modo y de las tareas que permanecen pendientes”, señala el documento.

Nitrihual también plantea abordar nuevos desafíos para la facultad, entre ellos el impacto de la inteligencia artificial y un escenario que define como de creciente incertidumbre.

El programa busca así proyectar una eventual nueva etapa de su gestión.

La pregunta que deberán responder los académicos es si ese reconocimiento de tareas pendientes y las propuestas planteadas son suficientes para respaldar la continuidad de la actual conducción.

El episodio de los grados: una denuncia y una respuesta.

Uno de los cuestionamientos que ha marcado el período previo a la elección tiene relación con supuestos aumentos de grado y promociones dentro de la facultad.

Académicos cuestionaron decisiones que, según sus denuncias, habrían beneficiado a personas cercanas al actual decano y a su candidatura, entre ellas una persona vinculada a su campaña.

Sin embargo, esas acusaciones deben ser entendidas como denuncias y no como hechos acreditados, mientras no existan antecedentes documentales que permitan establecer que tales decisiones fueron adoptadas con el propósito de favorecer electoralmente al candidato.

Nitrihual, por su parte, negó públicamente que se hayan ofrecido cargos o beneficios a cambio de apoyo para su reelección y rechazó categóricamente ese tipo de prácticas.

Por ello, el episodio deja dos posiciones contrapuestas: por una parte, los cuestionamientos de académicos respecto de determinadas decisiones administrativas; por otra, la negativa expresa del actual decano.

La documentación de esas decisiones —sus fundamentos, fechas, criterios utilizados y eventuales procedimientos administrativos— resulta fundamental para establecer qué ocurrió realmente.

Y ese es precisamente uno de los elementos que hoy están en discusión en la comunidad universitaria: si las decisiones administrativas se adoptan con criterios transparentes y verificables o si existen espacios de discrecionalidad que terminan alimentando sospechas y desconfianzas.

Lo que está en juego.

La elección de la FECSH tiene consecuencias que van más allá de los nombres de los tres candidatos.

El decanato implica conducir una de las principales facultades de la Universidad de La Frontera, administrar recursos, tomar decisiones académicas y administrativas y representar a una comunidad compuesta por distintas disciplinas y sensibilidades.

Por eso, las propuestas de Mayorga, Del Valle y Nitrihual no sólo deben ser evaluadas por sus promesas, sino también por la manera en que cada uno plantea enfrentar los problemas pendientes.

Continuidad o cambio. Mayor centralización o una conducción más participativa. Una administración que reconoce tareas pendientes o una propuesta que plantea reconstruir la comunidad académica.

Esos son algunos de los elementos que inevitablemente cruzan la elección.

Pero serán los académicos quienes deberán determinar cuál de esas propuestas responde mejor a sus expectativas.

Ahora deciden los académicos.

La elección se desarrolla durante este miércoles 23 y jueves 24 de septiembre.

De acuerdo con el calendario informado por la Universidad de La Frontera, el escrutinio final se realizará este jueves a las 12:15 horas, en la Sala de Consejo de Rectoría.

Después de años marcados por cuestionamientos a la gestión institucional, una crisis de gobernanza reconocida por la propia universidad y una creciente discusión sobre transparencia y participación, la comunidad académica de la FECSH tendrá ahora la palabra.

La campaña termina donde comienza la responsabilidad de quien resulte elegido.

Porque más allá del resultado, el próximo decano tendrá que responder una pregunta que atraviesa toda esta elección:

¿Será capaz de conducir una facultad más abierta, participativa y transparente, donde las decisiones puedan ser explicadas y escrutadas por la propia comunidad universitaria?

&Fcc

Para cualquier comunicación, entrega de antecedentes de forma privada o denuncia,

a través del teléfono +56 9 9841 47462, WhatsApp +56 9 6419 5500, o al correo contacto@noticiascomunitarias.cl

"Para pensar, comentar y compartir"

@destacar @seguidores #Temuco #Cautin #Malleco #Araucanía #Chile

error: ¡¡El contenido está protegido!!
Powered by Joinchat